Atención en crisis y primeros auxilios psicológicos en el medio laboral: una respuesta necesaria ante situaciones de emergencia
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Una crisis es un estado transitorio de desorganización emocional que aparece cuando las estrategias que una persona utiliza habitualmente para afrontar situaciones difíciles resultan insuficientes. Generalmente, surge a partir de un evento que altera de manera significativa su vida y puede resolverse con el retorno al nivel de funcionamiento previo o mediante la construcción de nuevas formas de adaptación.

Existen crisis asociadas a las diferentes etapas del desarrollo vital. Sin embargo, en el entorno laboral cobran especial importancia las crisis circunstanciales, caracterizadas por su aparición repentina, su carácter imprevisible, la gravedad de los acontecimientos que las desencadenan y el impacto que pueden generar en la vida de las personas.
Una emergencia, un accidente de trabajo severo o un evento catastrófico pueden desencadenar sentimientos de miedo, ansiedad, impotencia, desamparo o soledad. También pueden presentarse agotamiento, dificultades para comprender lo ocurrido, síntomas físicos y alteraciones en la vida familiar, laboral y social. En algunos casos, el impacto de la crisis no afecta únicamente a quien vive directamente el acontecimiento, sino también a sus familiares, compañeros de trabajo e incluso a toda la organización.
Por esta razón, las empresas necesitan contar con mecanismos que permitan responder oportunamente a las necesidades emocionales que pueden surgir después de una situación crítica. La norma Colombiana (Res 2764 de 2022 del Ministerio de Trabajo), exige a los empleadores adoptar las “Guías Técnicas de Promoción, prevención e intervención de los factores psicosociales y sus efectos en población trabajadora” (Ministerio del Trabajo y Pontificia Universidad Javeriana. Colombia, 2015) entre las estrategias de intervención están: La acción de “Atención en crisis y primeros auxilios psicológicos”, y el Protocolo Reacción de estrés agudo: Prevención y actuación en el entorno laboral. La implementación de ambos están ampliamente descritos en los documentos que sugerimos revisar.
¿Qué son los primeros auxilios psicológicos?
La intervención en crisis busca ayudar a las personas a enfrentar la desorganización emocional provocada por un acontecimiento crítico. Esta intervención puede desarrollarse en dos niveles.
El primero corresponde a los primeros auxilios psicológicos, que consisten en acciones iniciales de apoyo proporcionadas por personas cercanas al suceso y debidamente preparadas para ello (en el medio laboral pueden ser brigadistas, jefes, gestores del talento, entre otras). Su propósito es acompañar a quienes han vivido una situación traumática o catastrófica y que, debido al impacto emocional, pueden tener dificultades para atender sus necesidades, cumplir con sus responsabilidades o proteger su propia seguridad y la de otras personas.
El segundo nivel corresponde a una intervención especializada o terapia para crisis, desarrollada por profesionales con la formación y experiencia necesarias (psicólogos, psiquiatras). Es importante reconocer que los primeros auxilios psicológicos no reemplazan la atención profesional cuando esta es requerida, sino que constituyen una respuesta inicial para reducir el impacto emocional y facilitar el acceso a otras redes de apoyo.
Prepararse antes de que ocurra una crisis
La atención efectiva de una situación crítica comienza antes de que esta ocurra. Las áreas de Gestión del Talento Humano y Seguridad y Salud en el Trabajo tienen un papel fundamental en la identificación de los peligros, amenazas y condiciones de vulnerabilidad que pueden afectar a la organización.
También es necesario identificar a los trabajadores que, debido a sus funciones, están más expuestos a emergencias o eventos catastróficos. En este grupo pueden encontrarse integrantes de las brigadas de emergencia, trabajadores que atienden situaciones críticas y personas afectadas por accidentes de trabajo severos.
La preparación debe incluir la identificación de recursos y redes institucionales de apoyo, así como la definición de actividades de información, sensibilización, formación y entrenamiento. Los trabajadores seleccionados para integrar las brigadas deben contar con las competencias necesarias para brindar una primera respuesta de apoyo psicológico.
Los primeros auxilios psicológicos como parte de la respuesta empresarial
Incorporar la atención en crisis y los primeros auxilios psicológicos dentro del plan de prevención, preparación y respuesta ante emergencias permite que la organización responda de forma más integral.
La capacitación, el entrenamiento y la realización de simulacros son fundamentales para desarrollar y mantener las habilidades necesarias. Asimismo, la organización debe implementar mecanismos de seguimiento que permitan evaluar aspectos como la participación de los trabajadores en las actividades de formación y la proporción de situaciones de crisis que reciben atención.
Los resultados de estas evaluaciones deben servir para establecer planes de mejoramiento y fortalecer continuamente la capacidad de respuesta.
Una herramienta para proteger el bienestar colectivo
Los primeros auxilios psicológicos pueden contribuir a reducir el estrés y mitigar las consecuencias emocionales derivadas de situaciones críticas, como las que pueden presentarse durante un duelo, una emergencia o un accidente severo.
Sin embargo, su efectividad depende de que esta capacidad se mantenga en el tiempo. La práctica periódica y el fortalecimiento de las habilidades de apoyo psicosocial son necesarios para que los trabajadores puedan responder adecuadamente cuando una situación lo requiera.
Más allá de la atención inmediata, una organización preparada para acompañar emocionalmente a sus trabajadores fortalece sus factores psicosociales protectores. Incluso, estas capacidades pueden trascender el ámbito empresarial y convertirse en una oportunidad para apoyar a las comunidades afectadas por situaciones calamitosas; este es uno de los elementos esenciales de la Responsabilidad social empresarial (RSE).
Atender una crisis no significa únicamente responder a una emergencia. También implica reconocer que, después de controlar el riesgo físico, las personas pueden necesitar ser escuchadas, acompañadas y conectadas con los recursos necesarios para recuperar progresivamente su bienestar y productividad.



